HISTORIAS DEL CEMENTERIO

Vive las HISTORIAS DEL CEMENTERIO, en un recorrido por las tumbas y panteones del cementerio de Castelló, donde descubrirás Crímenes de novela, de la mano de Queta Ródenas.

Una experiencia donde puedes participar escribiendo un relato tras la visita.

Y si quieres publicaremos tu relato en la web del festival.

Y recuerda, “lo que pasa en el cementerio, se queda en el cementerio”

Aquí te recordamos los hitos mas importantes de la historia:

LUCAS POVEDA ESCRIBANO

COMENDADOR DE LA REAL Y DISTINGUIDA ORDEN DE ISABEL LA CATOLICA Y PRESIDENTE DE LA AUDIENCIA DE CASTELLÓN

 Mayo de 1886

Una noche de mayo de 1886 un tren extraordinario procedente de Valencia chocó en el paso a nivel  junto al puente de Villarreal contra un carro que venía de Villavieja. Durante cerca de medio kilómetro el tren arrastró el carro propiedad de Rosendo Martínez quien falleció en el acto. El choque también provocó heridas leves a la hija del Rosendo y destrozó la pierna de una mujer que iba con ellos en el carro. Casualmente en uno de los vagones iba el doctor Antonio Forns quién prestó los primeros auxilios a las víctimas. Fueron muchos los que bajaron del tren movidos por la curiosidad o por la intención de ayudar; entre ellos se encontraba Lucas Poveda, juez de la Audiencia de la Ciudad y quien a los pocos minutos de que el tren reanudar la marcha, se sintió indispuesto quedando muerto en su compartimento.

Pistas:

-Era domingo

-El tren llevaba gran número de pasajeros que habían ido a Valencia a ver una corrida de toros

-La víctima del atropello era hermano de la priora de las Hermanas de la Caridad del Hospital Provincial de Castellón

-El carro iba cargado de verdura

-En 1874 Lucas Poveda ejercía de Juez de primera instancia de Ciudad Real. Uno de los casos en los que tuvo que intervenir fue motivado por el robo de una yegua. Los autores fueron tres hombres carlistas a los que puso en busca y captura no sin antes dar las señas tanto de la yegua como la de ellos:

La yegua de trece años de edad tenia una altura de cinco dedos sobre la “marca” con hierro en la cadera derecha en forma de “G” y preñada para más señas.

Los ladrones: un joven con pantalón de paño, chaqueta, chaleco, zapatos blanco y boina encarnada con borla blanca. Otro con zapatos negros y un pañuelo azul a modo de gorro en la cabeza. El tercero vestía calzón bombacho, albarcas y capote de monte con pelliza de zorra en la cabeza. Los dos primeros eran bien parecidos y los tres eran imberbes i todos ellos empuñaban una carabina.

Si te animas a escribir un relato de lo que Queta Rodenas ha contado en el cementerio y verlo publicado aqui, mandamos un correo a:

festivalcastellonegre@gmail.com

David Lizandra Ibáñez

ADÚLTERA